Redes sociales y vida pública del intelectual en Cuba…

[…] Artistas, intelectuales, figuras de ascendencia pública callan en medio de las polémicas o discusiones. Enmudecen cuando deben aportar, cierran la boca en momentos de dolor o alegría revolucionaria. Un recorrido por sus perfiles en las redes sociales […] es suficiente para ver cuánto meme, Gif, fotos de comidas y celebraciones, imágenes de nostalgias por tiempos pasados son el epicentro de sus publicaciones. Tal parece que el mundo a su alrededor no se mueve, no le entregan contenidos objetivos de la obra que se teje bajo las balas en una nación […]. Y no es un reproche, cada quien tiene la libertad de expresarse libremente en esos sitios-comunidad. El detalle está en que los que callan, apuestan al silencio o ponen su mirada en el pasado o en otro lado, tienen acceso a la Internet y las redes por el presupuesto que el Ministerio de Cultura eroga mes tras mes y el Estado subvenciona a su favor. Se trata de ser consecuentes, objetivos y responsables, aunque critiquen, cuestionen, digan lo que está mal, porque eso es genético en los artistas y ser complacientes no es una opción para ningún intelectual que viva, trabaje y se promueva en la Revolución.

La continuidad entraña, además, que se abran más y mejores espacios al diálogo con los creadores, dejarnos de tertulias sosas donde se ven muchas manchas y se proponen pocas soluciones, que la negatividad de algunos tenga una contraparte fuerte y vital, que las discordancias no sean vistas como sesgos de debilidad revolucionaria, que las instituciones sean fuertes y justas, que los que tienen la responsabilidad de conducir los procesos culturales lo hagan con honestidad y convencimiento, se respeten las jerarquías, se potencien proyectos que beneficien colectivos y no individuos, que se tenga conciencia de lo que cuesta cada paso que damos, cada violín que se adquiere para una escuela, cada lápiz que se destina a la enseñanza de las artes plásticas.

Redes sociales y vida pública del intelectual en Cuba:
polémicas, silencios y continuidades
Carlo Figueroa
La Jiribilla

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1 comentario

  1. Hola:-)

    Respaldo como revolucionario cubano estos planteamientos. Solo quiero aportar, que baste con cambiar el nombre de las instituciones mencionadas y, por ende, de las ramas que estas atienden, para que también se describa el mismo panorama.

    Obro por la informatización de la sociedad, me preocupa el uso que hacen todas las instituciones —estatales y no estatales— de la web nacional y de sus redes locales (síndrome de USTED). No existe una crítica progresista, sensacionalismo y las buenas noticias priman al respecto en los medios y espacios de discusión formales.

    No tenemos aún una Unión de Informáticos de Cuba (UIC) como tenemos una UNEAC o AHS para influir desde lo gremial; pero el asunto de la informatización de la sociedad, es un asunto tan importante como el de la Cultura en el campo artístico-literario.

    Saludos #DesdeGuantánamo;-)

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